Mi nuevo comienzo en el amor … propio

Tenía una visión muy clara de cómo iba a ser mi 2018 
pero no tenía ni la menor idea de lo que iba a pasar.

Antes de empezar, si alguien me hubiera dicho de todo lo que me pasaría durante este año jamás le hubiera creído. Hasta ahora este ha sido el año que me ha tomado 100% por sorpresa y que gracias a ello me ha dado una de las lecciones más importantes de mi vida.

Este año la vida me dio una gran sacudida, una tan fuerte que me movió lo más profundo de mi ser,  una revolcada que me orilló a trabajar en muchos aspectos de mi persona y que me hizo adentrarme a las rincones más escondidos de mi alma para conectar nuevamente conmigo, con mis sentimientos, con mis proyectos y con mis sueños. Una sacudida que me ayudó a transformar las partes que no estaban simplemente funcionando en mi.

Estuve meditando por varios meses y consultando con mi corazón y con Dios si realmente quería compartir esto, que para mí es algo muy personal, algo muy íntimo. Pero sentí dentro de mí un poder que me decía: “La vida así es” ¿Por qué ocultar algo que te está pasando? ¿Por qué hacer creer que todo es perfecto? ¿Algo que me hace más humana? 

Es por eso que no me precipité y fluí con mi proceso para vivir cada etapa sin apresurar nada y llegar a este punto en el que me encuentro escribiendo esto en paz conmigo misma y con el Universo. 

Hoy estoy muy consciente de que la vida no es perfecta, no es lo que vemos en las redes sociales ni en el feed perfectamente curado de Instagram, eso es solamente una proyección de cómo queremos que nos vean. Cada quién internamente vive un proceso que no se refleja en una foto o en un video … Al final del día, este blog es para compartir los momentos bonitos, felices, pero también los momentos reales … y esto es parte de la realidad de la vida. 

Así que este post es muy especial para mi, es abrirles las puertas a lo que he vivido de cerca durante estos últimos meses y para poder llegar aquí, tuve que pasar por un proceso de transformación espiritual, personal y profesional.

1. Este año aprendí a soltar … a que dejar ir
también es amar, es amarte a ti.

Como sabrán hace un año les había compartido una noticia que en su momento me había puesto extremadamente feliz. Como les decía, mi visión de principios de este año era una, pero la vida me tenía destinado otro camino. Le dije adiós a un compromiso y en cambio le dije SÍ al amor propio.

Sin entrar en detalles … si también estás pasando por un proceso similar al mío, de soltar. Solo te voy a decir: Estoy contigo. Todo pasa, nada permanece. Ese dolor que sientes en tu pecho abrázalo, afróntalo, llóralo pero jamás lo ignores … Justo esos bajos en la vida están perfectamente diseñados para que tu alma se purifique, para que tu ser se vuelva a encontrar contigo, para que toques tierra y te impulses más fuerte para seguir volando. 

Este año aprendí que la vida no te quita cosas, te libera de ellas para que puedas seguir volando y volando cada vez más alto.

Parte de este proceso por supuesto no solo es aceptar la realidad, si no también empezar a trabajar en ti … lo que me lleva al siguiente punto.

2. Aprendí a apapachar mi alma
y darme tiempo para trabajar en mi ser.

Todo este tiempo queriendo encontrar las respuestas fuera cuando estuvieron todo el tiempo dentro de mi, ¿Pero cómo iba a saber que las tendría si la vida no me hubiera dado esta gran sacudida? 

En este 2018 me volví a conectar con Dios y con mi ser. Es por eso que cuando se me presentó la oportunidad de tomar el Retiro espiritual en Teocelo, sin pensarlo dije SI ¡Es momento de apapachar mi alma, es momento de darle el amor que ella merece!

Así que nos fuimos, una semana alejada de todo en completo silencio para conectar con la naturaleza, con el Universo y con Dios. Al principio (los primeros días) he de confesar que no fue nada fácil, pero una vez más me dejé fluir para aprovechar ese precioso momento que tenía para mi, el mundo podía esperar.

Fue un retiro espiritual
un retiro personal
un retiro para hablar con Dios
un retiro para meditar mi siguiente paso
un retiro que me ayudó a entender por qué estaban pasando las cosas
un retiro que fortaleció mi alma
un retiro para aceptar
un retiro que me ayudó a confiar

Lo que nos lleva al siguiente aprendizaje…

3. Este año aprendí a aceptarme tal y
como soy, y reconocer mi valor.

Entre más te aceptas y más sanas, menos te presionas por encajar y de hecho (te) empiezas a pertenecer. Mia Astral

Mi mamá me dijo un día… la vida es un gran rompecabezas y nosotros somos las piezas, hay veces en las que te esfuerzas por encajar y realmente no es el lugar que te corresponde. Por un pequeño instante dudé de quién era, dudé de mi proyecto, cuestioné mis ambiciones, mis metas, mis pasiones … simplemente dudé si estaba en el camino correcto. 

Lo bueno que fue solo un instante, mis amigas y mi familia me hicieron ver todo con más claridad. Me di cuenta del propósito de mi vida: 

que es compartir mis conocimientos mediante workshops
que es trabajar en lo que más me gusta
que es hacer crecer proyectos
que es crear una comunidad de emprendedores
que es disfrutar de la moda, la fotografía los viajes y el diseño
y eso está bien.

¿Qué sería de mi sin todo lo que me caracteriza?
¿Qué sería de ti sin todo lo que te hace única?

Este 2018 aprendí a jamás dudar de quién soy yo. Siempre ser fiel a mis ideas y a mi proyección de vida. Aprendí a confiar más en mi intuición, si las cosas se sienten bien, confiar; y si de plano se sienten mal, me voy de inmediato, sin dudarlo. 

Aprendí que lo que tu eres, atraes. Amate sobre todo las cosas, porque el amor de tu vida comienza contigo misma. Y eventualmente eso que eres y que vibras llegará a tu vida,  alguien que valore tal y como eres, con todas tus virtudes, tus defectos, tus tristezas, tus miedos, tu forma de ver la vida, tus proyectos y tus ambiciones.

 

4. Este año aprendí el
valor de la amistad.

La amistad tiene un poder de sanación increíble. Este 2018 aprendí a compartir más con ellas, compartir momentos, sueños, pensamientos, problemas y eso me hizo valorarlas más,  quererlas más, entenderlas mejor, apoyarlas y en general a sentirme muy orgullosa de ser su amiga. 

Este proceso no hubiera sido el mismo sin el apoyo de ellas, descubrí que nuestros caminos están cruzados por algo, para aprender una de la otra, para escuchar sin juzgar, para dar ánimos, para mandar memes, para aconsejar, para aprender o simplemente acompañar sin decir absolutamente nada.  

Amigas, si me están leyendo … ¡ustedes saben cuánto las quiero!

Sin duda este 2018 aprendí a compartir lo que me lleva al siguiente punto…

5. Este año aprendí el valor
del trabajo en equipo. 

Este 2018 Branding Workshops empezó siendo solamente Genie detrás de la computadora y poco a poco se fueron sumando más personas que al día de hoy ya puedo decir que es un equipo. 

Aprendí a delegar, aprendí a confiar, aprendí a ser mejor persona, mejor guía, mejor motivadora. De verdad que mi vida y mi alma no sería la misma sin ellas. ¿Recuerdan que les comenté que lo que vibras, atraes? Justamente eso me pasó, llegaron las personas indicadas para hacer crecer este proyecto, que con sus ideas suman, que con su actitud ni se siente trabajo, y que gracias a su apoyo pude pasar este proceso y mi corazón se siente infinitamente agradecido por ello. 

¡Gracias BRteam!

Este 2018 me dejó una gran lección de vida, y ahora que lo veo desde otra perspectiva, me siento agradecida por todo lo que pasó y que era necesario para mi crecimiento personal, para que me transformara en la Génesis de hoy. 

Así que me siento justo con esas vibras de cuando empecé la universidad: entusiasmada, llena de sueños, proyectos y con muchas ganas de vivir y dejarme sorprender por la vida. De continuar creando, poniendo mi corazón en cada cosa que hago. Celebrando cada momento mágico junto con mi familia y a mis amig@s. 

Gracias por leerme, 
gracias por tomar un workshop
gracias por confiar en lo que hago
me despido no si antes compartirles lo siguiente,

Disfruta de tu proceso,
Se tú para poder después ser con alguien más
Siempre ten presente tu gran lección de vida
2018, gracias
2019, estoy entusiasmada.

Un abrazo sincero,
Genie.

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4 comments

  1. Pase por el mismo proceso hace dos años, iba iniciando con mi proyecto de hacer de la ilustración mi negocio, y te entiendo perfectamente, obviamente dejar ir algo o alguien que amas duele, pero de amor no se muere uno, el tiempo cura todo, y el trabajo , los amigos, la familia, y la espiritualidad van llenando esos vacíos, y te redescubres a ti misma, y las cosas que vienen son maravillosas!
    XXOO

  2. I love this. Thank you so much for sharing it with us. There’s so much to learn in this blog. I wish you the very best in 2019. Love and peace. -jreyesig

  3. Qué bonito post, Gennie. Ojalá el 2019 sea un excelente año para ti. Me relaciono mucho con este post, gracias por compartir. Me inspiraste a compartir mis lecciones del 2018 en mi blog. Sigue inspirando gente, llegarás muy lejos. Ojalá nos podamos ver pronto. Saludos.

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